miércoles, 8 de agosto de 2012

Capítulo 7.

-¿Te quieres casar conmigo? -dijo, sacándome de mis pensamientos.
¿QUÉ? ¿QUÉ HABÍA DICHO? Me quedé sin palabras, él se arrodilló.
-Aunque no sea un anillo con un diamante, ni nada de eso... -se quitó el suyo, uno de sus bienes más preciados- Fina, ¿quieres casarte conmigo?
-¿Qué? Tenemos 14 años...
-Yo ya 15, además, no digo ahora, digo cuando nos volvamos a ver. Porque, te juro que volveremos a vernos -me puso el anillo- ¿Te casarías conmigo?
Inspiré hondo, era una locura. Pero sabía la respuesta.
-Claro que sí, mi vida.








*Fin del flashback*

Bueno, supongo que queréis saber que pasó con mi madre, ¿no?..
Estuvo más de dos años en coma, y después pues... Os lo podéis imaginar... Murió.

Ems, ahora que lo pienso... Perdón. Soy una maleducada. Sabéis mi nombre por los recuerdos. Me llamo Fina. Fina Gil.

Soy blanquita de piel, castaña con el pelo largo (es muy rebelde), y tengo unos ojos que tienen un color marrón que mucha gente confunde con el negro. Soy de mediana estatura y estoy delgada.

Estaba loca, siempre sonreía, estaba enamorada de la vida, siempre cantaba...

Ahora no me apetece hacer nada, a no ser que sea bailar, esa es mi pasión, el baile es mi vida...
Ahora, sacarme una sonrisa, es misión imposible.
Salgo muy poco, la verdad, no me apetece, ¿para qué? Y lo poco que salgo, siempre tengo que estar perfecta. Paso horas mirándome en el espejo.

Tengo dos amigas; se llaman Abril y Adriana. Son preciosas las dos; Abril es castaña con el pelo largo y unos ojos marrones algo más claros que los míos, tiene una peca al lado de la nariz; es mi duendecilla. Está muy loca, es muy maja y también muy divertida. Hace poco que la conozco, pero me cae muy bien, nos hicimos amigas al instante. Y aunque ella diga que no, creedme; es una belleza.

Y Adriana es todo lo contario: Rubia con los ojos azules. Es un poco más reservada y tímida, aunque cuando la conoces, está algo loca también.

Las dos coinciden en una cosa: Tengo que olvidarme de Zayn y buscarme un novio que me quiera y me cuide. Pero no puedo. Yo le sigo queriendo.

Abrí el portátil, y Abril estaba conectada. Qué raro, pensé sarcástica.
-¡Duendecilla! -me dijo ella.
-Duendecilla ~ -le contesté.
-A qué mañana te vienes con Adriana y yo de fiesta... ¿A que sí?
-No, gracias.
-Por favor, si no lo haces por ti, hazlo por mí.
-Pf, es que no quiero...
-Que sí, tonta. Te vamos a presentar un cantante buenorro, es super amigo de Adri, y seguro que te cae bien. Porque no es solo cuerpo, canta de lujo, es divertido, majo, alegre... Te encantará.
-Pf...
-Tomo eso como un sí, te venimos a buscar a las nueve, te amo.
Y antes de que le pudiese decir nada, ví que se había desconectado.

2 comentarios:

  1. *____________* Bueno para que decirlo si ya lo sabes?
    Tu novela me mata
    Es completamente diferente a todo lo que he leido y por eso me gsuta tanto. Enserio, es perfecta. Es que cada cappitulo que quiero me emociona más y más, y ahora pues ya sabes quiero saber que me pasa juujjujujuju ;S

    ResponderEliminar
  2. JAJAJAJA, queeeeeeeeemoooooooni, como te quiero duendecilla, en serio.
    PD: MUCHAS GRRRRRRACIAS :3

    ResponderEliminar