-Lo siento princesa -dijo abrazándome- Había perdido el cargador del móvil, y había estado malito. Pero ya ves, aquí estoy, fuerte como un roble -rió.
-Ni se te ocurra volver a hacérmelo pasar así de mal.
-Prometido.
-¿Entramos? -dije un poco más tranquila.
-Vale -comentó Rebeca.
Yo me adelanté.
-Tienes que contárselo ya...
-¿Cómo? -dijo él, preocupado.
Todas las clases, se las pasó mirándome. Me refiero a Zayn, claro. No sabía que le pasaba, y ya estaba preocupada... ¿Qué me ocultaba? Tenía que saberlo ya.
En los exámenes no me pude concentrar mucho; bueno... esperaba aprobarlos al menos...
Cuándo salimos de clase, le esperé fuera. Salió charlando con Rebeca.
-Yo os dejo solos... -dijo mi mejor amiga... Me estaban asustando.
-¿Qué pasa? ¿Has echo algo? ¿Qué has echo? -dije nerviosa.
-Tranquila, no he echo nada. Y es que... me voy a Londres...
-¿De viaje? Qué guay -dije entusiasmada. Siempre he querido ir.
-No... a vivir, para siempre... Me voy con mis padres. -Vivía aquí en Mallorca con sus tíos. Empecé a llorar como una niña pequeña.
-No puede ser... ¿Cuándo te vas?
-Dentro de una semana...
-¿Dentro de una semana? Joder... -me abrazó y me besó, y yo no podía parar de llorar... El, un tipo duro, tampoco pudo contenerse las lágrimas.
-Sabes que siempre te voy a esperar, y que jamás te olvidaré, ¿no? -le abracé con todas mis fuerzas.
-Yo también te esperaré, princesita, y tampoco te olvidaré nunca -me correspondió el abrazo- Esta semana, va a ser la mejor de tu vida. No, perdón. La mejor de nuestras vidas, te lo aseguro.
Comí con él, pero después se tuvo que ir, porque sus tíos le llamaron.. Joder, quería pasar todo el día con él...
Me dirigí a casa, abrí la puerta y... ¿No hay nadie todavía?
-¿Mamá? ¿Papá? Que raro... -dije en voz alta, al parecer, hablando sola.
Llamé al móvil de mi madre: "El teléfono al que llama, está apagado o fuera de cobertura en este momento..."
Al de mi padre: "Buzón Amena..." (Para quien no lo sepa, Orange antes se llamaba Amena) Qué cosas más rara... Mi padre siempre coge el teléfono móvil.
Me senté en el sofá y abrí el libro de catalán: Tema 10. Fonética y historia del catalán. Esto me iba a costar lo suyo.
Y en respecto a mis padres... No me quedaba otra que esperar, a saber dónde se habían metido...
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