martes, 7 de agosto de 2012

Capítulo 4.

¿Eh? No eran mis padres, si no, un número desconocido.
-¿Sí? -dije- ¿Quién es?
-Fina -dijo una voz, que me sonaba familiar, pero no acababa de ubicarla. Tenía la voz temblorosa. Y algo distorsionada. Debía llamar de una cabina telefónica.
-Sí, soy yo. ¿Quién es? -repetí.
-Soy tu tío -¡claro! El hermano de mi madre. Samuel.
-¿Y a que se debe esta sorpresa? -Hacía mil que no hablaba con él.
-Son tus padres -su voz se empezó a quebrar- Han tenido un accidente de tráfico.







*Fin del flashback*

Eso no es todo. No os creáis que al final acabó como un cuento. Cómo el típico "Fueron felices y comieron perdices" porque no sabéis lo equivocados que vais. No os creáis que mis padres sobrevivieron y yo ahora estoy con Zayn porque no es nada así.

Me encendí un cigarro para relajarme. Sí, fumo. No tengo a nadie quien me lo impida. Bueno, tengo dos amigas que me dicen que lo deje, pero ya veis, soy un caso perdido.

Fuí a la cocina y me puse un vaso de Fanta Limón...
La bebida preferida de Rebeca.

*Flashback, ocho años antes*

No podía ser. Fui corriendo a apagar el ordenador. Cogí las llaves y salí de casa corriendo hacia el hospital.
Minutos después, Zayn me llamó.

-Cielo -oí nada más coger el teléfono- ¿Qué ha pasado? -Es muy raro que yo me vaya sin decir nada.
-Mis padres -dije llorando- Han tenido un accidente.
-¿Qué? -dijo sorprendido- Me escaqueo y voy para allá, espérame en la puerta del hospital.
-Vale cariño... Te amo.

Fuí hacia el hospital, intentando despertar de este sueño... Perdón, de esta pesadilla.
Esperé unos dos minutos a Zayn, vi que venía corriendo; vino enseguida a abrazarme. Consiguió que por unos segundos, me olvidase de todo.
Por desgracia, volví a la realidad.
Entramos corriendo a urgencias, buscando a mi tío. Yo estaba rezando para que estuviesen bien, sin muchos daños.
Lo encontramos al fin; estaba sentado en una silla de la sala de espera, con la cabeza agachada, derrochando algunas lágrimas.
Cuando me vio, vino hacia mí y me abrazó.
-Lo siento cielo -me acariciaba el pelo, como solía hacerlo mi madre cuando era más pequeña- Tu padre ha fallecido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario