martes, 7 de agosto de 2012

Capítulo 6.

-¿Cómo que no puedes? Rebeca... ¡Te necesito!
-Yo.. no... es que... todo me recuerda a mi hermano... -hace algo más de un año, su hermano falleció.
-Pero... -dije a punto de llorar; lo que me faltaba.
-Lo siento muchísimo, Fina.
Suspiró, y con los ojos llorosos, se perdió entre la gente. Me pensé que volvería; pero nunca lo hizo. No volví a saber de ella. Nunca.







Quedaba un día para la marcha de Zayn. Si mi madre moría... ¿Quién me quedaba? Tenía ganas de morirme... Era todo una mierda.

Al día siguiente, Zayn me vino a ver a primera hora.
-¿Es el día, no? -tenía los ojos llorosos, pero no. No iba a llorar. El lo odiaba. Y el último día no iba a hacerlo. Sonreí forzadamente.


-Cielo, te llamaré cada día, te lo prometo. ¿Vale?
-Vale cielo -le besé.
-Te amo mucho.
-Yo más -esta vez me besó él.
-No empecemos -rió él.
-Sabes que tengo razón -dije creída.
-Yo sólo sé, que no se nada.
-Tonto -sonreí. No se como lo hacía. Él era el único que tenía la capacidad de sacarme una sonrisa en estos momentos.
Le abracé, y sin quererlo, empecé a llorar.
-Te voy a echar tanto de menos, princesa...
-Y yo a ti, mi príncipe.


Pasó todo él día conmigo. En el hospital.
¿Porqué todo tenía que ser así?
Mi niño se va, mi padre muere, mi mejor amiga ha desaparecido, y mi madre está en coma...
Suspiré. Me ha tocado una vida difícil, supongo.

Se hicieron las siete de la tarde... Hora del adiós.

-Mi vida, cuídate -dije llorando, esta vez no pude reprimir las lágrimas.
Me abrazó y me besó. Con una mano me rodeaba la cintura y con la otra me acariciaba el pelo.
-Te amo, y lo haré siempre, ¿vale Fina?

-Lo mismo te digo, Zayn.
Me miró a los ojos, yo hice igual. Y pensar que esos ojos que me hipnotizan, quizás no los volvería a ver jamás...
-¿Te quieres casar conmigo? -dijo, sacándome de mis pensamientos.
¿QUÉ? ¿QUÉ HABÍA DICHO? Me quedé sin palabras, él se arrodilló.
-Aunque no sea un anillo con un diamante, ni nada de eso... -se quitó el suyo, uno de sus bienes más preciados- Fina, ¿quieres casarte conmigo?
-¿Qué? Tenemos 14 años...
-Yo ya 15, además, no digo ahora, digo cuando nos volvamos a ver. Porque, te juro que volveremos a vernos -me puso el anillo- ¿Te casarías conmigo?
Inspiré hondo, era una locura. Pero sabía la respuesta.
-Claro que sí, mi vida.

2 comentarios:

  1. *_____________* Tu novela es perfecta enserio me encanta. Me encanta como escribes y la historia es increible. Sigue escribiendo preciosa :D

    ResponderEliminar
  2. Jajajaja ;$ me alegro que te guste cariño ^^ ¡Muchas gracias de verdad!

    ResponderEliminar