jueves, 16 de agosto de 2012

Capítulo 16.

Fuí hacia donde había una barra con un camarero, y pedí un mojito. Recordé a Zayn. Él y yo, nunca íbamos a probar la bebida, ni a fumar. Suspiré. Han cambiado tantas cosas... Yo ahora fumo... y me emborracho algo...
Bebí el primer mojito. Pedí otro. Y me lo bebí. Otro, y lo mismo...
-¿Porqué bebes? -me preguntó Harry, que se sentó a mi lado.
-Para olvidar...

-¿Para olvidar, qué?
-Que bebo... -reí amargamente mientras me bebía el quinto mojito.









Bip bip, bip bip. Puto despertador. Cómo los odio... Oh dios. Que dolor de cabeza. Qué resaca... Me pongo la mano en la cabeza. Eso me pasa por beber... Me parece que voy a dejar la bebida. No sea que algún día cometa alguna estupidez.
Sin abrir los ojos, dí en la tecla que se supone que se tiene que apagar el despertador... No se apagaba.
Abrí los ojos y miré el despertador. ¿Y ese? No es el mío, desde luego.
Cerré los ojos con fuerza, espero que no haya nadie a mi lado. 

Desplacé mi mano, lentamente... Y exacto, algo o alguien, si que había.
Me giré. Y medio abrí un ojo...

¡LIAM!
Demasiado tarde, había cometido una gran estupidez... Lo peor...¿¡QUÉ HABÍA ECHO?! 
Levanté la sábana. Estábamos los dos desnudos.
Joder, joder, joder, ¡JODEEER!

Me levanté despacio, esperaba no despertarle. Me vestí y me fuí al baño... Bueno, a buscarlo... ¿Dónde estaba? Abrí una puerta y bingo, al fin. Me miré al espejo y me arreglé un poco.
Volví al dormitorio y cogí el bolso. Cuando me disponía a salir, alguien me abrazó por detrás:
-¿Ya te vas, princesa?
No sabía que hacer, ni que decir. ¿Qué había echo? Había tirado mi virginidad por la borda. Una noche de borrachera. Me odio. Me siento sucia. 

-Lo siento Liam... Mañana te llamo.. ¿Sí? -Me fuí corriendo.
-Esperaré tu llamada, cariño...

Me odio. Me odio. Me odio. Lo peor: Siento que le he puesto los cuernos a Zayn... Y he mentido a Liam. ¿Y sí a él le gusto de verdad? No quiero hacerle daño. Yo no sé que siento por él...

Llegué a mi casa, y me cambié. Me puse unos shorts vaqueros y una camiseta azul, me tomé una pastilla, y un zumo de naranja y llamé a Rebeca. No sabía si quería arreglarlo con ella... Pero al menos, hablar. Saqué el anillo de Zayn de la cartera y me lo puse... Ahora Abril no me podría pegar la bronca.
-¿Rebeca? *pausa* Sí... ¿Podemos quedar? *pausa* ¿Ahora? Perfecto. *pausa* Sí, voy a tu casa *pausa* en cinco minutos estoy ahí.

Fuí rápidamente a su casa. No sabía que pasaría, y estaba temblando. Inspiré hondo... tenía que tocar al timbre. Pero no podía. Vamos, coño. Has podido una vez.. ¿No vas a poder otra?
Finalmente, conseguí tocar al timbre.

Me abrió un chico bastante guapo, con el pelo oscuro, con una cresta. Unos ojos oscuros que me hipnotizaron enseguida, y bastante bien de cuerpo.
Me puse a temblar inmediatamente. Me sonaba... Se parecía a Zayn. Sacudí la cabeza. ¿Otra vez? No me lo voy a encontrar, tengo que admitirlo ya.


-Esto... ¿Está Rebeca? -dije con una sonrisa.
Me miró fijamente. Parecía como si me conociese, pero no me acabase de ubicar.
-¡Cariño! -chilló él- Hay alguien que te busca.
-FINAAAA -se oyó de por dentro de la casa. Seguía teniendo buenos pulmones.
-¿Fina? -dijo él. La cara le cambió por completo. Y de repente se fijo en mi anillo- No puede ser...

-¿Me conoces? -dije yo. Pensé lo mismo que él: No puede ser.
-Pues claro... -sonrió un poco como pudo- Prometimos que nos casaríamos.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Capítulo 15.

Fui caminando, dirigiéndome a mi casa. Me puse los cascos y puse una canción de ellos. Sonreí. Sabía que empezaba cantando Liam.

Miré al suelo, y fui pensando en todo lo que había pasado en tan poco tiempo... Tantas cosas...

Me choqué el hombro con un chico. Llevaba gafas de sol, y un gorro. Pero se veía que era moreno. Iba con un chico rubio, bastante guapo.

-Perdón -me dijo él y siguió caminando junto a su amigo.
Me giré mirándole, él ya me daba la espalda.
¿Zayn? Sacudí la cabeza.
Debía ser mi imaginación.









Eran las ocho de la noche, estaba aburrida en mi casa y salí, todavía quedaba un cuarto de hora para la fiesta. Ya iba vestida con un vestido azul y negro y unos tacones oscuros. Fui a dar un pequeño paseo, y saqué el mp5 y me puse los auriculares.
De repente la ví. Ahí estaba. Saliendo de un starbucks... Era ella, Rebeca.
La seguí. Sabía que esa vez era ella. Lo sabía.

Entró en una casa bastante grande, ¿su casa? Toqué al timbre, me abrió.
-¿Sí? -al parecer, no me había conocido.
-Al parecer ya no te acuerdas de mí... -dije, amargamente.
-No.. ¿Quién eres?
-Rebeca... -suspiré- Soy Fina...
Ella quedó con los ojos como platos. No sabía que decir, ni que hacer. Vi que las manos de repente le temblaban.

-Fina... -dijo ella- ¿Quieres... pasar?
-No... No puedo.. -le respondí.
-¿Una fiesta? -dijo cuando me vió cómo iba vestida.
-Sí... -miré el reloj- Y será hora que vaya para allá.
-Cuándo quieras... llámame, ¿te doy mi número?
-¿Tienes el mismo de siempre...?

Ella se limitó a asentir.
-Vale... te llamaré -No... No lo había borrado.
-Sí, y quedamos los cuatro...
-¿Los cuatro?
-¿No tienes novio?
-No... Tú si, al parecer -sonreí un poco... Me alegraba por ella... Creo.
-Sí -sonrió feliz.

-Ya me lo presentarás cuando quedemos... bueno, me voy, que todavía llegaré tarde -me fuí deprisa, y no sabía si reír, o llorar. Sólo quería ver a mis amigas, y contarles lo ocurrido.
Llegué dónde era la fiesta, y las vi llegando... Les conté lo de Rebeca...
-¿En serio? -Dijo Abril sin creérselo casi.

-Le quería preguntar si sabía algo de Zayn...
-OLVÍDATE DE ÉL -dijo Adri chillando tanto que todos le miraron...- Por favor.
-Pf...

Pasado un rato, vi a Liam. Sonreí y fui hacía él. Le tapé los ojos.
-¿Quién soy?
-Ems.. pues.. haber... espera... ¿Harry? ¿Louis? -reí. Sabía que lo hacía aposta- Ah, no, la chica más guapa que he visto nunca... Fina, te llamabas ¿no?
Le quité las manos de delante de los ojos, él se giró y me abrazó.
-Estás preciosa, como siempre.
-Cómo tu, entonces -reí y le dí dos besos. Me sentía un poco observada, y miré hacía atrás. Cómo no Adri mirándome cómo diciendo: ¿Dos besos? ¡EN LA BOCA, COÑO!

Busqué con la mirada a Abril. Estaba hablando con Harry y Louis... Reí. Uiui, esos tres, que peligro.
Estuve con Liam un rato, hasta que se fué con sus amigos. Sólo eran ellos tres, los otros dos componentes no estaban.
Fuí hacia donde había una barra con un camarero, y pedí un mojito. Recordé a Zayn. Él y yo, nunca íbamos a probar la bebida, ni a fumar. Suspiré. Han cambiado tantas cosas... Yo ahora fumo... y me emborracho algo...
Bebí el primer mojito. Pedí otro. Y me lo bebí. Otro, y lo mismo...
-¿Porqué bebes? -me preguntó Harry, que se sentó a mi lado.
-Para olvidar...

-¿Para olvidar, qué?
-Que bebo... -reí amargamente mientras me bebía el quinto mojito.


Capítulo 14.

Cuando empezamos a caminar, sin darnos cuenta, nos cogimos de la mano. Miré nuestras manos que se entrelazaban... Fina ¿qué haces? ¿Te estás olvidando de Zayn? No... pero... Liam es tan mono.

Nos paramos en un paso de cebra. Semáforo en rojo. Bip bip, peligro.
Vi a una chica. Pelo largo, rubio. Ojos marrones. Tez pálida. Se estaba subiendo a un coche. ¿Rebeca?
-¡REBECA! -Chillé, solté de la mano a Liam y fui corriendo.
No se giró. Se subió al coche, y lo arrancó. Desapareció.
-¿Qué pasa? -dijo Liam, que estaba detrás de mí.
-Nada... me parece que me he equivocado de chica.






-¿Quién te pensabas que era? Si se puede saber... claro.
-Una vieja amiga... -sonreí amargamente- Mejor que lo dejemos así... -le cogí de la mano- ¿A dónde vamos?
-¿Te apetece venir a mi casa?
-Perfecto.


Fuimos a su casa, me pensaba que viviría con su banda. Pero por lo visto, no. Vive solo.
Nos dirigimos a su habitación. Tenía tele, y la play.
Puso la tele y hizo un poco de zapping. Casualidades de la vida, estaban dando Toy Story, y no estaba muy empezada.

-¿Lo dejo aquí?
-Por mi genial -sonreí.

-Por cierto... ese chico, al cual le llamáis Zeta... ¿cuál es su nombre?
-No se puede decir... Es un secreto -rió.

Nos tumbamos los dos en la cama, y apoyé mi cabeza sobre su pecho. Suspiré. Todo esto era tan... raro.
Al cabo de un rato, se levantó, cogió una cámara y le miré como: ¿Qué haces? El se rió y me sacó una foto. 

-Que tonto eres... -reí- se te va a romper la cámara.
Se colocó a mi lado y me estaba diciendo que era muy guapa, y yo le hacía la contraria... Reímos. Le estaba viendo de perfil y coloqué mi cara muy cerca de la suya (a lo así: http://weheartit.com/entry/34225097) el se giró. Estábamos los dos mirándonos. Frente a frente. Sentía su respiración. Y mi corazón latía demasiado deprisa. Nuestros labios ya se rozaban...

-¡LIAAAAAAAAAAAAAAM! ABRE LA PUERTA
-No puede ser -dijo él un poquito cabreado-  Siempre interrumpiendo...
-Vete a abrir, anda... -le dí un beso en la mejilla.
Bajó, y yo le seguía. Pero me quedé a media escalera.
Abrió...
-¡LIAM, QUERIDO AMIGO! -Dijo un chico vestido con una camiseta de rayas y unos pantalones rojos.
-Oh Dios, que dos...
-Eh, que yo todavía no he dicho nada -dijo uno con pelo rizado.
-Oh, una chica... ¿Tú novia? -dijo el de la camisa a rayas- Bastante guapa... Una carrot.
-¿Eh? ¿Novia? ¿Carrot?
-Vale, no es directioner -dijo el otro- Una pena... Pero es guapa.
-Em...
-No es mi novia... Fina, te presento a Harry -dijo señalando al de pelo rizado- Y a Louis -señaló al de pantalones rojos.
-Ah... Encantada -sonreí un poco avergonzada.
Me dieron dos besos los dos, y como que oí que iban a venir los otros dos componentes de la banda, decidí irme. Ya que suponia que tendrían que hablar de cosas privadas.
-Ya si eso nos vemos otro dia -dije a Liam y le sonreí; le dí dos besos a él, y a los otros dos chicos.
-¡Espero que nos volvamos a ver! -dijeron Harry y Louis.
-Sería un placer -sonreí y me fui.

Fui caminando, dirigiéndome a mi casa. Me puse los cascos y puse una canción de ellos. Sonreí. Sabía que empezaba cantando Liam.

Miré al suelo, y fui pensando en todo lo que había pasado en tan poco tiempo... Tantas cosas...

Me choqué el hombro con un chico. Llevaba gafas de sol, y un gorro. Pero se veía que era moreno. Iba con un chico rubio, bastante guapo.

-Perdón -me dijo él y siguió caminando junto a su amigo.
Me giré mirándole, él ya me daba la espalda.
¿Zayn? Sacudí la cabeza.
Debía ser mi imaginación.

lunes, 13 de agosto de 2012

Capítulo 13.

-Que bruta que eres, Adriana, coño...
-¿Yo? Que va -dijo haciéndose la loca.
-¿Fina, estás ahí? -dijo Liam.
-Sí, sí, perdón. ¿Decías...?
-Que haber si te apetece quedar esta tarde... 

-Si, perfecto... ¿Dónde quedamos?
Sonreí. Y al ver eso, mis amigas me abrazaron.








Estaba muy nerviosa, son las cinco y media en punto... ¿Estará Liam allí ya?
A lo lejos lo vi. Llevaba unos vaqueros y una camiseta que le quedaba francamente bien.
Fina... AMIGOS. No nada más. Zayn ¿lo recuerdas? Pues eso.


Me vió y se acercó a mi. Mi corazón empezó a latir rápidamente. Me dió dos besos.
-¿A donde quieres ir? -me dijo sonriente.
-Dónde tu quieras.
-¿Quieres ir al parque de por aquí cerca?
-Perfecto -me ruboricé un poco- No se lo cuentes a nadie, pero amo los columpios.
Rió.
-Tu secreto está a salvo conmigo -me guiñó un ojo y en ese mismo instante me derretí.


Fuimos al parque, me subí al columpio y me sentí libre. Sentí que podía tocar el cielo. Liam se reía. Y yo con él. Era tan guapo... FINA, CÉNTRATE.

Después nos sentamos en un banco. Y empezamos a charlar sobre nosotros.
Coincidiamos en que amamos a Toy Story, y también me dijo que odiaba las cucharas... Si en un futuro cocino para él, no le puedo hacer sopita; me reí interiormente. Espera... ¿En un futuro, cocinarle? Si claro. No voy a ser su mujer ni mucho menos... Oh dios, Fina, ¿en que piensas?

Cuando empezamos a caminar, sin darnos cuenta, nos cogimos de la mano. Miré nuestras manos que se entrelazaban... Fina ¿qué haces? ¿Te estás olvidando de Zayn? No... pero... Liam es tan mono.

Nos paramos en un paso de cebra. Semáforo en rojo. Bip bip, peligro.

Vi a una chica. Pelo largo, rubio. Ojos marrones. Tez pálida. Se estaba subiendo a un coche. ¿Rebeca?
-¡REBECA! -Chillé, solté de la mano a Liam y fui corriendo.
No se giró. Se subió al coche, y lo arrancó. Desapareció.
-¿Qué pasa? -dijo Liam, que estaba detrás de mí.
-Nada... me parece que me he equivocado de chica.

sábado, 11 de agosto de 2012

Capítulo 12.

-DIOS -estaba flipando. 
-Canta bien, ¿eh?
-Rayado -me quedé embobada.
Cuando Liam dejaba de cantar, pusieron el pause.
-Haber chica -dijo Adri- Canta bien, es guapo, simpático, divertido, encantador... ¿Qué más quieres? Todas estamos locas por encontrar a un chico así.
-Para empezar, nadie sabe si le gusto, y en segunda... Quiero a Zayn... -me miré el anillo... Sí, todavía lo llevaba.










-Quítate ese anillo, haz el favor -dijo Adri.
-¿Porqué? -dije yo.
-No ha vuelto en ocho años... ¿Volverá ahora? No me jodas. Vinimos aquí, a Londres, a vivir las tres, sólo por si lo encontrabas. ¿Lo has encontrado? No. Si no lo quieres hacer por nosotras, hazlo por ti. Disfruta... Por favor.

Suspiré. En parte tenía razón. Había muy pocas probabilidades de volver a estar con él... Y no quería pasarme toda la vida sola... Y acabar vieja... amargada... Nonono. Así no puedo acabar.
-Bueno... pero siempre lo voy a llevar encima, aunque no sea puesto.
-Algo es algo -respondió Adriana, poniendo los ojos en blanco.

Lo metí en el bolsillo y suspiré, cogí el móvil y busqué un numero en la agenda.
-¿Sí? -dijeron al otro lado.
-Siento haberte molestado...
-¿Fina? Ah, no, no, no molestas. ¿Pasa algo?
Mis amigas me miraban con cara de: ¿A quien llamas tía?
-Nada... que ayer me lo pasé muy bien contigo y quería darte las gracias.
Mis amigas ya vieron que era Liam, y estaban emocionadas.
-Queda con él, coño -susurró Abril.
-Eso eso, que te dé salami -dijo Adri.
Tapé con la mano el móvil para que Liam no oyese lo que iba a decir:
-Que bruta que eres, Adriana, coño...
-¿Yo? Que va -dijo haciéndose la loca.
-¿Fina, estás ahí? -dijo Liam.
-Sí, sí, perdón. ¿Decías...?
-Que haber si te apetece quedar esta tarde... 

-Si, perfecto... ¿Dónde quedamos?
Sonreí. Y al ver eso, mis amigas me abrazaron.

Capítulo 11.

Bailamos, abrazados. Al son de la música. Era algo más alto que yo, y apoyé mi cabeza en su pecho mientras seguíamos bailando. Él se limito a sonreír, y bailar conmigo.

De tanto en tanto miraba al lado. Ahí estaban Abril y Adriana. Me miraban y guiñaban el ojo a lo: ¿Te mola, eh? Yo no hacía nada, sólo bailaba con Liam...
Y por una vez. Me olvidé de Zayn.








Al día siguiente, hubo "Bombardeo de preguntas" por parte de mis dos amigas...
-¿Te dio mandanga?
-Que bruta eres, Adri. No, no me dió mandanga.
-Que pena, porque está grr...
-Sí tu lo dices.
-Te moló -dijo Abril.
-No es verdad.
-Si lo es, admítelo -me miró Abril con cara de: Que lo admitas de una vez.

-Es mono...
-Te mola.
-¡Qué no! A mi me gusta Zayn.
-Ya tenía que aparecer su nombre...
-Ps, ¿porqué te cae tan mal?
-Porque sí, punto. No quieras explicaciones -dijo Adri.
-Estaré con él. Lo sé.
-Si, te casarás y tendrás hijos -dijo Adri con los ojos en blanco- No flipes ¿vale?
Abril, mientras discutiamos, puso: One Direction, en youtube. Me puso una canción. Me suenan...Yo los había escuchado antes... Claro, tengo canciones suyas en el movil.
-¿Porque pones esta canción? -dije yo, inocente, sin saber nada...
-Mira -me señaló a Liam.
-DIOS -estaba flipando. 

-Canta bien, ¿eh?
-Rayado -me quedé embobada.
Cuando Liam dejaba de cantar, pusieron el pause.
-Haber chica -dijo Adri- Canta bien, es guapo, simpático, divertido, encantador... ¿Qué más quieres? Todas estamos locas por encontrar a un chico así.
-Para empezar, nadie sabe si le gusto, y en segunda... Quiero a Zayn... -me miré el anillo... Sí, todavía lo llevaba.

Capítulo 10.

-No si yo no me iba... -dije haciéndome la loca.
-¡Mira! Ahí está -dijo Adri.
Yo me giré, levaté la vista y vi a un chico, castaño, con el pelo para un lado, sin ser cresta. Era bastante guapo, tenía percha. Llevaba como un traje, pero no tan formal. Se veía que estaba cuadrado. 

-Bueno, cielo, esta es Abril -dijo presentándosela- Y ejem, esta es Fina, ¿guapa, verdad?
Lanzé una mirada de esas que fulminan a Adriana. Le dí dos besos.

-Encantado. Yo soy Liam. Liam Payne.








-Bueno, nosotras os dejamos solos... -dijo Abril.
-Pero... -iba a decir algo Adri, pero antes de que acabase...
-Ejem, nos vamos a tomar algo -Abril cogió a Adri del brazo y se la llevo.

-Ems, bueno, ¿salimos fuera?
-Cómo quieras -le miré a los ojos y me perdí entre esos ojos marrones. Fina, reacciona... ¡FINA!
Él sonrió. Yo sonreí también. ¿Sonreí? A todo el mundo le cuesta sacarme una sonrisa y él... ¿lo consigue con solo una sonrisa suya? Inspira, expira. FINA, QUÍTATE LA TONTERÍA.


-¿Tú como te llamas? -dijo él sonriendo.
-Fina.. Fina Gil.
-Bonito nombre, algo peculiar.
-Sí.. Me lo dicen mucho -dije algo nerviosa.

-¡A BAILAR TODOS! -Dijo alguien dentro de la casa.
-¿Bailas? -me tendió la mano. Me recordó a esos príncipes de los cuentos... ¿Qué coño digo?
-Claro -hice una media sonrisa y le cogí la mano. Entramos los dos y.. Se tenía que acabar la canción rápida y poner la lenta ¿no? Vi a Adri hablando con el dj, seguro que era ella que tenía que ver con ese cambio repentino de música.

Bailamos, abrazados. Al son de la música. Era algo más alto que yo, y apoyé mi cabeza en su pecho mientras seguíamos bailando. Él se limito a sonreír, y bailar conmigo.


De tanto en tanto miraba al lado. Ahí estaban Abril y Adriana. Me miraban y guiñaban el ojo a lo: ¿Te mola, eh? Yo no hacía nada, sólo bailaba con Liam...
Y por una vez. Me olvidé de Zayn.

Capítulo 9.

Sonreí un poco. 
-Ya verás -comentó Abril metíéndose en el coche- El chico te va a encantar. Tiene un encanto natural.
-Si tu lo dices...
-Sí, y al fin te olvidarás de ese.
-Tiene nombre, se llama Zayn.
-Bah, el nuestro tiene un nombre mejor.
-¿Ah si? ¿Cómo se llama? -dije un poco intrigada.
-Ya te lo dirá él -Adri me guiñó un ojo y arrancó el coche.








Llegamos a la fiesta, yo estaba un poco nerviosa. A saber a quien me iban a presentar. Sé que lo hacen por mi bien, porque quieren que sonría, que esté alegre... Suspiré. Tendría que confiar en ellas.
Adriana aparcó delante de una casa grandiosa, esa no era su casa.. Estoy segura.
-Adri, esa no es tu casa, ¿no?
-Más quisiera yo -respondió- Simplemente he colaborado en la fiesta.
-Ah... Ya decía yo...
Entramos las tres en fila india, primero Adri, seguida de Abril y luego yo.
-¿Es ese? -dije por decir.
-Noo.
-¿Y ese?
-Tampoooco.

-¿Ese?
-Que nooo. -decían las dos al unísono- Es mucho más guapo, mucho más simpático y más de todo.

-Vale, vale -me quedé flipando. Había todo tipo de lujos. Camareros, la piscina enorme...
-¿Has traido bikini? -dijo Abril.
-La verdad es que...
-Sí queréis arriba hay, estaba toodo planeado -dijo Adri guiñándonos un ojo- Si no, pues te tiramos con ropa -dijo riendo.

-Yo me voy... -dije en voz baja dirigiéndome a la puerta.
-Tu no te mueves de aquí -Abril me lanzó una mirada asesina.
-No si yo no me iba... -dije haciéndome la loca.

-¡Mira! Ahí está -dijo Adri.
Yo me giré, levaté la vista y vi a un chico, castaño, con el pelo para un lado, sin ser cresta. Era bastante guapo, tenía percha. Llevaba como un traje, pero no tan formal. Se veía que estaba cuadrado. 

-Bueno, cielo, esta es Abril -dijo presentándosela- Y ejem, esta es Fina, ¿guapa, verdad?
Lanzé una mirada de esas que fulminan a Adriana. Le dí dos besos.

-Encantado. Yo soy Liam. Liam Payne.

viernes, 10 de agosto de 2012

Capítulo 8.

-A qué mañana te vienes con Adriana y yo de fiesta... ¿A que sí?
-No, gracias.
-Por favor, si no lo haces por ti, hazlo por mí.
-Pf, es que no quiero...
-Que sí, tonta. Te vamos a presentar un cantante buenorro, es super amigo de Adri, y seguro que te cae bien. Porque no es solo cuerpo, canta de lujo, es divertido, majo, alegre... Te encantará.
-Pf...
-Tomo eso como un sí, te venimos a buscar a las nueve, te amo.
Y antes de que le pudiese decir nada, ví que se había desconectado.









Eran las nueve de la noche, y pensé en lo que me había dicho Abril... Me daba mucha pereza irme. Quería quedarme en casita, mirando la tele o escuchando música, mientras me comía helado de chocolate... Buen plan para un sábado, ¿No?

Tocaron a la puerta.. Debían ser ellas.
Abrí y...:

-¡Fina nos va...! -Adriana me vió en pijama y se quedó flipando- ¡¿QUÉ HACES ASÍ?!
Abril miró a Adri, la vió la verdad que muy cabreada. Supongo que iba estresada con la fiesta...
-Adri -dijo Abril- En diez minutos la traigo cambiada, arreglada y de todo, ¿vale?
-DIEZ MINUTOS. No os doy ni uno más ni uno menos -Abril sonrió y me metió en casa.
-Qué carácter... -dije.
-Déjala. Esto de la fiesta... bueno, veeeenga, a cambiarte.
-Pero..
-A CAMBIARTE. He dicho. Luego, un poquitín de maquillaje... y peeerfecto.


Fuí a cambiarme a regañadientes, me puse un vestido rojo, corto, con unos tacones negros. Ese vestido me lo regalaron ellas, y todavía no lo había estrenado. Seguro que les gustaría. Me hice la raya, un poco de rímel y me pinté los labios de un rojo no muy fuerte.
Abril iba con un vestido corto, azul con un cinturón blanco por la cintura y unos tacones blancos también. Ella iba maquillada con la raya y rímel. Iba preciosa.
Y Adri con un vestido blanco, un poco más largo que el nuestro y unos tacones negros. Me encantaba como iba.

-GUAU -Dijo Abril- Estás preciosa.
-¿Tú? Ya lo sabia -sonreí.
-Vaaamonos.
-No volveremos muy tarde, ¿no?
-Ai, que aburrida eres, vaaaaamonos -dijo empujándome.
Abrí la puerta.
-¡Hombre! El vestido que te regalamos -dijo Adri.
Sonreí un poco. 

-Ya verás -comentó Abril metíéndose en el coche- El chico te va a encantar. Tiene un encanto natural.
-Si tu lo dices...
-Sí, y al fin te olvidarás de ese.
-Tiene nombre, se llama Zayn.
-Bah, el nuestro tiene un nombre mejor.
-¿Ah si? ¿Cómo se llama? -dije un poco intrigada.
-Ya te lo dirá él -Adri me guiñó un ojo y arrancó el coche.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Capítulo 7.

-¿Te quieres casar conmigo? -dijo, sacándome de mis pensamientos.
¿QUÉ? ¿QUÉ HABÍA DICHO? Me quedé sin palabras, él se arrodilló.
-Aunque no sea un anillo con un diamante, ni nada de eso... -se quitó el suyo, uno de sus bienes más preciados- Fina, ¿quieres casarte conmigo?
-¿Qué? Tenemos 14 años...
-Yo ya 15, además, no digo ahora, digo cuando nos volvamos a ver. Porque, te juro que volveremos a vernos -me puso el anillo- ¿Te casarías conmigo?
Inspiré hondo, era una locura. Pero sabía la respuesta.
-Claro que sí, mi vida.








*Fin del flashback*

Bueno, supongo que queréis saber que pasó con mi madre, ¿no?..
Estuvo más de dos años en coma, y después pues... Os lo podéis imaginar... Murió.

Ems, ahora que lo pienso... Perdón. Soy una maleducada. Sabéis mi nombre por los recuerdos. Me llamo Fina. Fina Gil.

Soy blanquita de piel, castaña con el pelo largo (es muy rebelde), y tengo unos ojos que tienen un color marrón que mucha gente confunde con el negro. Soy de mediana estatura y estoy delgada.

Estaba loca, siempre sonreía, estaba enamorada de la vida, siempre cantaba...

Ahora no me apetece hacer nada, a no ser que sea bailar, esa es mi pasión, el baile es mi vida...
Ahora, sacarme una sonrisa, es misión imposible.
Salgo muy poco, la verdad, no me apetece, ¿para qué? Y lo poco que salgo, siempre tengo que estar perfecta. Paso horas mirándome en el espejo.

Tengo dos amigas; se llaman Abril y Adriana. Son preciosas las dos; Abril es castaña con el pelo largo y unos ojos marrones algo más claros que los míos, tiene una peca al lado de la nariz; es mi duendecilla. Está muy loca, es muy maja y también muy divertida. Hace poco que la conozco, pero me cae muy bien, nos hicimos amigas al instante. Y aunque ella diga que no, creedme; es una belleza.

Y Adriana es todo lo contario: Rubia con los ojos azules. Es un poco más reservada y tímida, aunque cuando la conoces, está algo loca también.

Las dos coinciden en una cosa: Tengo que olvidarme de Zayn y buscarme un novio que me quiera y me cuide. Pero no puedo. Yo le sigo queriendo.

Abrí el portátil, y Abril estaba conectada. Qué raro, pensé sarcástica.
-¡Duendecilla! -me dijo ella.
-Duendecilla ~ -le contesté.
-A qué mañana te vienes con Adriana y yo de fiesta... ¿A que sí?
-No, gracias.
-Por favor, si no lo haces por ti, hazlo por mí.
-Pf, es que no quiero...
-Que sí, tonta. Te vamos a presentar un cantante buenorro, es super amigo de Adri, y seguro que te cae bien. Porque no es solo cuerpo, canta de lujo, es divertido, majo, alegre... Te encantará.
-Pf...
-Tomo eso como un sí, te venimos a buscar a las nueve, te amo.
Y antes de que le pudiese decir nada, ví que se había desconectado.

martes, 7 de agosto de 2012

Capítulo 6.

-¿Cómo que no puedes? Rebeca... ¡Te necesito!
-Yo.. no... es que... todo me recuerda a mi hermano... -hace algo más de un año, su hermano falleció.
-Pero... -dije a punto de llorar; lo que me faltaba.
-Lo siento muchísimo, Fina.
Suspiró, y con los ojos llorosos, se perdió entre la gente. Me pensé que volvería; pero nunca lo hizo. No volví a saber de ella. Nunca.







Quedaba un día para la marcha de Zayn. Si mi madre moría... ¿Quién me quedaba? Tenía ganas de morirme... Era todo una mierda.

Al día siguiente, Zayn me vino a ver a primera hora.
-¿Es el día, no? -tenía los ojos llorosos, pero no. No iba a llorar. El lo odiaba. Y el último día no iba a hacerlo. Sonreí forzadamente.


-Cielo, te llamaré cada día, te lo prometo. ¿Vale?
-Vale cielo -le besé.
-Te amo mucho.
-Yo más -esta vez me besó él.
-No empecemos -rió él.
-Sabes que tengo razón -dije creída.
-Yo sólo sé, que no se nada.
-Tonto -sonreí. No se como lo hacía. Él era el único que tenía la capacidad de sacarme una sonrisa en estos momentos.
Le abracé, y sin quererlo, empecé a llorar.
-Te voy a echar tanto de menos, princesa...
-Y yo a ti, mi príncipe.


Pasó todo él día conmigo. En el hospital.
¿Porqué todo tenía que ser así?
Mi niño se va, mi padre muere, mi mejor amiga ha desaparecido, y mi madre está en coma...
Suspiré. Me ha tocado una vida difícil, supongo.

Se hicieron las siete de la tarde... Hora del adiós.

-Mi vida, cuídate -dije llorando, esta vez no pude reprimir las lágrimas.
Me abrazó y me besó. Con una mano me rodeaba la cintura y con la otra me acariciaba el pelo.
-Te amo, y lo haré siempre, ¿vale Fina?

-Lo mismo te digo, Zayn.
Me miró a los ojos, yo hice igual. Y pensar que esos ojos que me hipnotizan, quizás no los volvería a ver jamás...
-¿Te quieres casar conmigo? -dijo, sacándome de mis pensamientos.
¿QUÉ? ¿QUÉ HABÍA DICHO? Me quedé sin palabras, él se arrodilló.
-Aunque no sea un anillo con un diamante, ni nada de eso... -se quitó el suyo, uno de sus bienes más preciados- Fina, ¿quieres casarte conmigo?
-¿Qué? Tenemos 14 años...
-Yo ya 15, además, no digo ahora, digo cuando nos volvamos a ver. Porque, te juro que volveremos a vernos -me puso el anillo- ¿Te casarías conmigo?
Inspiré hondo, era una locura. Pero sabía la respuesta.
-Claro que sí, mi vida.

Capítulo 5.

Esperé unos dos minutos a Zayn, vi que venía corriendo; vino enseguida a abrazarme. Consiguió que por unos segundos, me olvidase de todo.
Por desgracia, volví a la realidad.
Entramos corriendo a urgencias, buscando a mi tío. Yo estaba rezando para que estuviesen bien, sin muchos daños.
Lo encontramos al fin; estaba sentado en una silla de la sala de espera, con la cabeza agachada, derrochando algunas lágrimas.
Cuando me vio, vino hacia mí y me abrazó.
-Lo siento cielo -me acariciaba el pelo, como solía hacerlo mi madre cuando era más pequeña- Tu padre ha fallecido.








Después de esa noticia, me quedé petrificada, inmóvil. Caí de rodillas al suelo, y empecé a llorar desconsolada.
-¿Y mamá? -dije llorando como una cría pequeña, Zayn se arrodilló a mi lado y me abrazó.

-Están haciendo lo que pueden...
-Cómo le pase algo a ella también me muero... -le dije a Zayn abrazándolo lo más fuerte que podía.

-Tranquila cielo... -intentaba consolarme como podía.
-Y tu te vas dentro de una semana... -y lloré más.


Pasaron unos días, y mi madre estaba estaba ingresada; en coma.
Había pocas posibilidades de que sobreviviera, pero, yo no perdía la esperanza.
Vivía con mis abuelos, iba de su casa, a clase, de clase al hospital y del hospital a casa. Quería pasar el mayor tiempo con mi madre.

Mi único apoyo era Zayn, estaba siempre que podía conmigo.
Un día, pillé a Rebeca, fuera de horarios de clase; yo me dirigía, como no, a la clínica.

-Gracias por estar conmigo en estos momentos, ¿eh, mejor amiga? -dije sarcástica, iba medio en coña, medio en serio... No sabía que decirle.
-Lo siento... yo... no puedo... -Hizo ademán de irse.
-¿Cómo que no puedes? Rebeca... ¡Te necesito!
-Yo.. no... es que... todo me recuerda a mi hermano... -hace algo más de un año, su hermano falleció.
-Pero... -dije a punto de llorar; lo que me faltaba.
-Lo siento muchísimo, Fina.
Suspiró, y con los ojos llorosos, se perdió entre la gente. Me pensé que volvería; pero nunca lo hizo. No volví a saber de ella. Nunca.

Capítulo 4.

¿Eh? No eran mis padres, si no, un número desconocido.
-¿Sí? -dije- ¿Quién es?
-Fina -dijo una voz, que me sonaba familiar, pero no acababa de ubicarla. Tenía la voz temblorosa. Y algo distorsionada. Debía llamar de una cabina telefónica.
-Sí, soy yo. ¿Quién es? -repetí.
-Soy tu tío -¡claro! El hermano de mi madre. Samuel.
-¿Y a que se debe esta sorpresa? -Hacía mil que no hablaba con él.
-Son tus padres -su voz se empezó a quebrar- Han tenido un accidente de tráfico.







*Fin del flashback*

Eso no es todo. No os creáis que al final acabó como un cuento. Cómo el típico "Fueron felices y comieron perdices" porque no sabéis lo equivocados que vais. No os creáis que mis padres sobrevivieron y yo ahora estoy con Zayn porque no es nada así.

Me encendí un cigarro para relajarme. Sí, fumo. No tengo a nadie quien me lo impida. Bueno, tengo dos amigas que me dicen que lo deje, pero ya veis, soy un caso perdido.

Fuí a la cocina y me puse un vaso de Fanta Limón...
La bebida preferida de Rebeca.

*Flashback, ocho años antes*

No podía ser. Fui corriendo a apagar el ordenador. Cogí las llaves y salí de casa corriendo hacia el hospital.
Minutos después, Zayn me llamó.

-Cielo -oí nada más coger el teléfono- ¿Qué ha pasado? -Es muy raro que yo me vaya sin decir nada.
-Mis padres -dije llorando- Han tenido un accidente.
-¿Qué? -dijo sorprendido- Me escaqueo y voy para allá, espérame en la puerta del hospital.
-Vale cariño... Te amo.

Fuí hacia el hospital, intentando despertar de este sueño... Perdón, de esta pesadilla.
Esperé unos dos minutos a Zayn, vi que venía corriendo; vino enseguida a abrazarme. Consiguió que por unos segundos, me olvidase de todo.
Por desgracia, volví a la realidad.
Entramos corriendo a urgencias, buscando a mi tío. Yo estaba rezando para que estuviesen bien, sin muchos daños.
Lo encontramos al fin; estaba sentado en una silla de la sala de espera, con la cabeza agachada, derrochando algunas lágrimas.
Cuando me vio, vino hacia mí y me abrazó.
-Lo siento cielo -me acariciaba el pelo, como solía hacerlo mi madre cuando era más pequeña- Tu padre ha fallecido.

lunes, 6 de agosto de 2012

Capítulo 3.

-¿Mamá? ¿Papá? Que raro... -dije en voz alta, al parecer, hablando sola.
Llamé al móvil de mi madre: "El teléfono al que llama, está apagado o fuera de cobertura en este momento..."
Al de mi padre: "Buzón Amena..." (Para quien no lo sepa, Orange antes se llamaba Amena) Qué cosas más rara... Mi padre siempre coge el teléfono móvil.
Me senté en el sofá y abrí el libro de catalán: Tema 10. Fonética y historia del catalán. Esto me iba a costar lo suyo.

Y en respecto a mis padres... No me quedaba otra que esperar, a saber dónde se habían metido...











Siete y veinte de la tarde. Cerré el libro y miré si tenía deberes. Mmm, no. Cosa rara. Pero bueno, no me iba a quejar.

Siete y veintidós de la tarde. ¿Dónde se habían metido mis padres? Miré el móvil, nada. Ni un mensaje, ni una llamada perdida. Nada de nada. Me estaba empezando a preocupar...
Inspiré hondo. Bueno, seguramente, donde estén estarán tardando más de lo que creían. Eso es todo.

Abrí el ordenador; miré el messenger, estaban conectados los dos. Rebeca y Zayn.
Abrí conversación a Rebeca: "Cielo, tu ya lo sabías todo, ¿no?"
Y a Zayn: "Hola cariño"
Me contestaron más o menos a la vez: "Sí, siento no haberte dicho nada, es que encontraba que te lo tenía que decir él, lo siento Fina" "¿Qué tal va todo?"
Yo les contesté: "Te entiendo... simplemente quería saberlo" "Bien cielo... He acabado de estudiar catalán, pero mis padres andan desaparecidos en combate.. Y estoy un poco preocupada.. ¿Tu?"
Ellos me respondieron: "Gracias. Bueno. Te dejo, me voy a estudiar catalán, que no sé nada de nada. Adios, te amo" Antes de que pudiese contestar, se desconectó: "Tranquila amor, estarán bien. Y yo, bien, perfectamente"
"¿Ah si? ¿Y eso?"
"Porque estoy hablando contigo" Y también le puso un corazón.
Me reí. Mira que es pelota a veces.
Oí el ring ring del movil, "Ahora vuelvo, está sonando mi móvil" tecleé rápidamente.
Fuí corriendo a cogerlo.
¿Eh? No eran mis padres, si no, un número desconocido.
-¿Sí? -dije- ¿Quién es?
-Fina -dijo una voz, que me sonaba familiar, pero no acababa de ubicarla. Tenía la voz temblorosa. Y algo distorsionada. Debía llamar de una cabina telefónica.
-Sí, soy yo. ¿Quién es? -repetí.
-Soy tu tío -¡claro! El hermano de mi madre. Samuel.
-¿Y a que se debe esta sorpresa? -Hacía mil que no hablaba con él.
-Son tus padres -su voz se empezó a quebrar- Han tenido un accidente de tráfico.

Capítulo 2.

-Lo siento princesa -dijo abrazándome- Había perdido el cargador del móvil, y había estado malito. Pero ya ves, aquí estoy, fuerte como un roble -rió.
-Ni se te ocurra volver a hacérmelo pasar así de mal.
-Prometido.
-¿Entramos? -dije un poco más tranquila.
-Vale -comentó Rebeca.
Yo me adelanté.
-Tienes que contárselo ya...
-¿Cómo? -dijo él, preocupado.






Todas las clases, se las pasó mirándome. Me refiero a Zayn, claro. No sabía que le pasaba, y ya estaba preocupada... ¿Qué me ocultaba? Tenía que saberlo ya.

En los exámenes no me pude concentrar mucho; bueno... esperaba aprobarlos al menos...

Cuándo salimos de clase, le esperé fuera. Salió charlando con Rebeca.

-Yo os dejo solos... -dijo mi mejor amiga... Me estaban asustando.
-¿Qué pasa? ¿Has echo algo? ¿Qué has echo? -dije nerviosa.
-Tranquila, no he echo nada. Y es que... me voy a Londres...
-¿De viaje? Qué guay -dije entusiasmada. Siempre he querido ir.
-No... a vivir, para siempre... Me voy con mis padres. -Vivía aquí en Mallorca con sus tíos. Empecé a llorar como una niña pequeña.
-No puede ser... ¿Cuándo te vas?
-Dentro de una semana...
-¿Dentro de una semana? Joder... -me abrazó y me besó, y yo no podía parar de llorar... El, un tipo duro, tampoco pudo contenerse las lágrimas.
-Sabes que siempre  te voy a esperar, y que jamás te olvidaré, ¿no? -le abracé con todas mis fuerzas.
-Yo también te esperaré, princesita, y tampoco te olvidaré nunca -me correspondió el abrazo- Esta semana, va a ser la mejor de tu vida. No, perdón. La mejor de nuestras vidas, te lo aseguro.
Comí con él, pero después se tuvo que ir, porque sus tíos le llamaron.. Joder, quería pasar todo el día con él...
Me dirigí a casa, abrí la puerta y... ¿No hay nadie todavía?
-¿Mamá? ¿Papá? Que raro... -dije en voz alta, al parecer, hablando sola.
Llamé al móvil de mi madre: "El teléfono al que llama, está apagado o fuera de cobertura en este momento..."
Al de mi padre: "Buzón Amena..." (Para quien no lo sepa, Orange antes se llamaba Amena) Qué cosas más rara... Mi padre siempre coge el teléfono móvil.
Me senté en el sofá y abrí el libro de catalán: Tema 10. Fonética y historia del catalán. Esto me iba a costar lo suyo.

Y en respecto a mis padres... No me quedaba otra que esperar, a saber dónde se habían metido...

domingo, 5 de agosto de 2012

Capítulo 1.


Es de noche; hay luna llena. Es una pena, que los hombres lobo y los vampiros no existan. No me importaría convertirme en uno de ellos y huír de la realidad.

Estoy metida en la cama, pero como cada noche, no me puedo dormir; estoy recordando, esos días, hace años... Cuándo era feliz.

*Flashback, ocho años atrás*

-¡Mamá! Me voy a clase.
-Vale cielo -dijo dándome un beso en la frente- Que te vaya bien -Dijo sonriendo. Mi madre, siempre sonríe- Recuerda que quizás cuando llegues, papá y yo no estaremos.
-Vale mami, te quiero -dije poniéndome la mochila bien, y cogiendo las llaves.
-Te dejo la comida en el microondas -dijo antes de que yo cruzase la puerta de la calle.

Tenía examen de lengua y sociales. Me había pasado toda la tarde estudiando. En clase me llaman "empollona" pero no me importa, simplemente, me tienen envidia porque soy la que mejores notas saca a mis catorce años de edad.

Saludé a Rebeca, mi mejor amiga. Dos besos y un abrazo, cómo cada día. Había veces, que montábamos un escándalo, y nos habíamos visto el día anterior. Locuras de mejores amigas, supongo.

-¿Sabes algo de Zayn? -dije algo avergonzada y preocupada. Hacía más de un año que éramos novios. Rebeca y él también eran mejores amigos, y cómo llevaba unos días desaparecido... Y además no me cogía el teléfono.
-Pues... -antes de que pudiese contestar, alguien me tapó los ojos.
-¿Quién soy? -dijo alguien riéndose.
-Ni puta gracia me hace -dije algo cabreada- ¿Sabes lo mal que lo he pasado? No me cogías el teléfono... No sabía nada de ti -dije con los ojos llorosos.
-Lo siento princesa -dijo abrazándome- Había perdido el cargador del móvil, y había estado malito. Pero ya ves, aquí estoy, fuerte como un roble -rió.
-Ni se te ocurra volver a hacérmelo pasar así de mal.
-Prometido.
-¿Entramos? -dije un poco más tranquila.
-Vale -comentó Rebeca.
Yo me adelanté.
-Tienes que contárselo ya...
-¿Cómo? -dijo él, preocupado.